martes, 9 de julio de 2013

¡DESMONTEMOS LA ILUSIÓN!

LO EXPLICO:

Una ilusión se monta sobre falsas percepciones. Es cuando Ud.  "ve" lo que no existe, "escucha" lo que no oye,  o "entiende" lo que no le han dicho -siendo esta última la más peligrosa de todas- Y sucede, amigo o enemigo, que Ud. puede enamorarse de una ilusión y allí sí  que el mundo se le embochincha. Trátese de una mujer-u hombre en el caso femenino-, lugar del mundo o ideología política, Ud. puede caer bajo un enamoramiento que lo embruje y resulta que todo es falso porque partió de erradas percepciones. ¡Se lució Ud. entonces, lector, si eso le ocurre, y su lucimiento no es precisamente por lúcido! 

LO VINCULO:

Por ejemplo puede Ud. enamorarse de una revolución que no es, o de un revolucionario que tampoco. O de una oferta -¿por qué no?- que nunca se concreta. Hablemos del "Socialismo del Siglo XXI". Como aquí nadie lo ha definido -y no me vengan con el cuento de que "socialismo siglo XXI es lo que estamos haciendo", ó "según vaya ocurriendo lo iremos definiendo"- entonces cada cual lo entiende como le viene en gana. Como en cada uno  la ilusión es distinta -según sea su percepción de lo que piensa y le ofrecen- aparece entonces  la desilusión, el desencanto y el "des-enamoramiento". Se acabó lo que se daba pues, y al inicial embrujo lo sustituye la calentera.

ASÍ ANDO YO

Estoy bravo, sí. Como todos los que se encariñan con lo que no es o no va siendo; ando echando chispas y dispensando ternos impublicables como: ¡Coño! ¡Carajo! ¡No joda! Quiero acción; obra realizada y no consignas; realizaciones, resultados, mejoras permanentes y no operativos que duren lo que un caramelo en comunión de párvulos; ni "misiones" de las que al tiempo sólo queda el nombre y unos burócratas medrando. Quiero Gobierno que gobierne. Ejecutivo que ejecute.
Funcionarios que funcionen y no me hagan la vida más difícil. Quiero Paz, tranquilidad, futuro; en fin: la mejor vida que me pintaron y no aparece. (Ah, por cierto, también quiero una revolución decente) ¡Y la quiero ya! 

CONCLUYO

El enamoramiento se agotó porque no está el ilusionista. Desmontemos los restos de ilusión que queden (la de las falsas percepciones); trabajemos sobre realidades y desarrollemos un Humanismo posible que sea eficaz, eficiente y efectivo. ¿Clarito? ¿O todavía no? ¡Mi color de pelo impone urgencias al Tiempo!




miércoles, 15 de mayo de 2013

César Guevara Irreverente: Esta plantita que ni idea tengo cómo se llama (de ...

César Guevara Irreverente: Esta plantita que ni idea tengo cómo se llama (de ...: Esta plantita que ni idea tengo cómo se llama (de eso sé tanto como de cualquier cosa : NADA) se trepó sobre el cerco eléctrico y ahora se...
Esta plantita que ni idea tengo cómo se llama (de eso sé tanto como de cualquier cosa : NADA) se trepó sobre el cerco eléctrico y ahora se oye un chasquido perenne. Como el cerco es contra ladrones y demás trepadores, tengo sólo dos opciones, o corto la mata o corto el cerco. !Que broma! ¡Lucen tan bien esas florecitas! Pero también me gustaría seguir con vida, sépanlo. 

Voy a decirles algo: ¡tengo miedo! Me atemoriza salir a comprar pan, un periódico para leer horribles noticias, o ver el televisor y enterarme de matanzas, robos, secuestros.  Escribo desde Venezuela y ahora sí con vergüenza, amigos, desde "la Patria del Libertador"; pero qué libertad es esta de vivir enrejado en una casa; trancarse con cerraduras de máxima seguridad; no salir de noche y si es posible tampoco de día; tener instalados  una cámara de vigilancia y una sirena de pánico; ignorar llamadas telefónicas de números desconocidos; verificar muy bien a quien se contrata para que repare cualquier cosa; olvidarse de servicio doméstico que no sea  altamente conocido; manejar el automóvil con terror; no exhibir prendas ni siquiera de fantasía; estar ojo avizor  en un restaurante; a riesgo dentro de un cine; vigilar al cajero que siempre da el cambio con falta?  ¿...y más...y más... y más?

Bueno, y ahora lo último: debo cortar mi enredadera florecida para que a mi no me corten el pescuezo. Afortunadamente este blog por auto confesión es irreverente, de manera que puedo decir que si lo hubiera sabido, ante esta "libertad" o la opresión, habría  preferido al Imperio Español. Lo digo yo, que he sido patriota, izquierdista, chavista, socialista y qué se yo.  Ahora soy "cerquista":  prefiero el cerco a la flor.

lunes, 17 de diciembre de 2012

¡VENEZUELA COMUNISTA!

ESO HAY QUE ASUMIRLO SIN REMILGOS NI COMPLEJOS

Y SIN COBARDÍA, ENGAÑOS O DISIMULOS

Fue decisión de la mayoría electoral que se pronunció, y ahora hay que hacerla respetar frontera adentro y frontera afuera. Hace algún  tiempo Castro, el "Caballo" cubano de la sierra, dijo ante una pregunta sobre qué era para él socialismo del siglo XXI: "Socialismo es Comunismo y punto" Quiso decir que no hay matices y que lo demás son puras cabriolas semánticas, seguramente para restarle antipatías al vocablo. Yo estoy de acuerdo con Castro: a Venezuela se le presentó un proyecto que habla de democracia directa, de plena inclusión social y participación popular, de economía de producción colectiva controlada por el Estado, de gobiernos comunales que no son más que "consejos de representantes", es decir "soviets", y votó por ese proyecto. Utilícese el término o no, eso es Comunismo y otras denominaciones son majaderías.

¿Sabían los electores venezolanos qué era lo que se les ofrecía? Por supuesto que lo sabían. Chávez eso no lo ocultó nunca. Habló de todas esas cosas, asumió a Castro como su mentor ideológico y se declaró marxista sin tapujos. No hubo engaño entonces, ni propuesta atenuada para engaño electoral. La propuesta fue por la calle del medio y lo único que no se utilizó fue la denominación que la derecha mundial, endógena y exógena, ha demonizado con saña: COMUNISMO.

Cumplido este nuevo acto electoral que ratifica una vez más al proceso que se ha mal llamado"bolivariano" -errada o no, ésta es la denominación que se ha aceptado-  lo que queda es cumplirlo, es decir llevarlo a cabo. Y aquí es donde radican mis dudas.

Pero ahora no son sobre el pueblo que decidió el camino, sino sobre los líderes que dirigirán la macha. ¿Son todos los que están? ¿Están todos los que son? Una cosa es ganar unas elecciones y otra cumplir un compromiso de tanta envergadura como el contraído. El Comunismo significa revolución, y la revolución se hace con revolucionarios, no con papanatas obedientes, no- deliberantes, cultores de la reverencia sin pudor y de la sumisión por castración.   Tampoco se hace con débiles ideológicos y mucho menos con simuladores profesionales. Este es el momento para que los genuinos revolucionarios tomen el control y asuman la conducción. Ya no hay excusa para no hacerlo ni momento más propicio. Ni siquiera Chávez tiene excusas. El poder que se le concedió es pleno, legítimo, total, y ahora la pelota está de nuevo en su lado. ¿Cómo la jugará? ¿Se atreverá el que se dice atrevido, o le flaquerán los ánimos? Todo esto es lo que ocurre en la Venezuela interesante y me alegra estar presente y no perdérmelo.






martes, 4 de diciembre de 2012

VENEZUELA ESTÁ IMBECILIZADA

De vez en cuando, en momentos en que uno se harta, hay que escribir verdades por chocantes que éstas sean


La política nos tiene idiotizados. No hay tema más importante en lo que se habla, lee o escribe en Venezuela, y al agotarse se silencian las conversaciones y los venezolanos nos quedamos mudos. Simplemente, en el orden de todos los días, no hay otro punto que tratar.

¿Cuándo comenzó esto? Esa es pregunta para historiadores, pero lo que recuerdo más inmediato es aquella seguramente bien intencionada expresión de Chávez, cuando dijo que había que "reivindicar"  la política. Aún cuando pienso que no era su intención, eso nos estupidizó oficialmente. ¿Fuerte decirlo? Peor  es sufrirlo.

Intente Ud. este ejercicio: por una semana no lea escritos sobre política ni vea o escuche programas de radio y televisión que traten el tema. Debe cuidarse del truco de que le  presenten noticias reales, pero que en el fondo tienen la finalidad de inocularle el morbo. Debe estar muy alerta para cuidar los resquicios por los que pueda colarse el psicopatógeno. Será un ejercicio difícil, créame, pero al final caerá Usted en la cuenta de que hasta ahora lo han tratado como un tonto y Usted se ha dejado. Además se sentirá más "liviano" porque se aligerará de una carga que le endosaron interés de otros, y recuperará su fortaleza. Una vez sentido el efecto, entonces la decisión será suya. ¿Asumirá  Usted de nuevo el pasivo rol de receptor de tonterías, insinceridades y mentiras, o por el contrario optará por recuperar su libertad y su criterio? Yo opté por lo segundo, pero me apena que el país gire como en un tíovivo repitiéndose en la  necedad. Ya yo soy capaz de pensar en otras cosas, vivir otros mundos más alegres y disfrutaría del Amor si lo tuviera. Complicado, pero posible: abandoné la sumisión de la obediencia y volví a la Inteligencia que piensa y delibera. ¿Que me quedaré sólo? No importa, ya lo he estado, pero recuperé el respeto por mí mismo y con ello mi autoestima. Ya no participo en comparsas, mucho menos si son falsas, y no tengo ídolos. Repito que no es fácil; fíjense que este escrito "antipolítico" es un escrito político, contradición que no invalida el punto sino que lo apuntala. ¿Captó su inteligencia mi mensaje, lector? Si no lo hizo, por favor vuelva Usted a releer el título.

coguevara@yahoo.com  








lunes, 22 de octubre de 2012

NO SÓLO JAUA HABLA CON CASTRO

Anoche tuve el mismo privilegio, sólo que la conversación fue corta y al punto


Examinando la historia del desarrollo de la Biblia, caímos Fidel y yo en el episodio del Concilio Ecuménico de Nicea, reunión ocurrida en el año 325 con la facilitación  del emperador Constantino I. Ese fue el primer Concilio Ecuménico -es decir universal- de la Iglesia, y participaron en él Obispos de todas las regiones donde había cristianos. En el curso de escasos dos meses y cinco días -20 de mayo a 25 de julio- unos 300 padres conciliares decidieron sobre uno de los textos más formidables y más permanentes de la Historia: LA BIBLIA, escritura sobre la cual se fundamentan nada menos que las tres religiones monoteístas: Cristianismo, Judaísmo y parcialmente el  Islamismo. ¡Vaya! ¡Vaya! exclamamos Fidel y yo. 

Vamos a situarnos en contexto antiguo, lectores. Ese emperador había logrado reunificar el imperio romano al derrotar a Licinio un año antes y no quería más bochinche. Los cristianos ya eran políticamente poderosos y de alguna manera había que lidiar con ellos, pero existía en su interno el inconveniente de una pugna: un tal sacerdote Arrio se había opuesto a su Obispo -Alejandro de Alejandría- porque el  cura rebelde negaba la divinidad de Jesús, a quien consideraba figura excelsa y magnánima pero no divina. El sínodo de Obispos de Egipto lo excomulgó por hablador, y entonces el sacerdote se molestó. Así empezó el lío. ¿Cómo trató de resolverlo Constantino? Convocando el Concilio Ecuménico de marras para que todo el mundo dijese lo que tuviese que decir, y lograra la Iglesia unificarse al igual que ya lo había hecho el imperio. 

¡Y todo el mundo dijo todo lo que había que decir, créanlo Ustedes! El emperador, aunque de algún modo compartía la posición de Arrio, se portó muy decente y lo que hizo fue facilitar la reunión prestando sus postas para el viaje de los Obispos, y corriendo con los gastos de alojamiento y condumio. Como resultado de esa reunión: ¡un asunto sorprendente! El acuerdo sobre un texto que compila sesenta y seis libros escritos a lo largo de unos 1.500-1.800 años, y que sirve de asiento para  su Fé. ¡Y se logró en dos meses! Y ha pervivido desde entonces hasta hoy guiando la espiritualidad y la conducta de miles de millones de personas. ¡En dos meses, hermanos! ¡En dos meses resolvieron la querella y produjeron tamaño monumento!

"Ahora vamos a situarnos en contexto actual", le dije yo a Fidel -porque la idea fue mía, no de él, por si acaso- "¿Qué tal si Chávez convoca a una reunión internacional socialista, en la que se discutan las diferentes posturas, tendencias y matices, y logremos unificar al Socialismo que existe, pero anda disperso   por este Mundo?" "¿Y si logramos producir un texto doctrinal, que al igual que la Biblia oriente la conducta de los pueblos y  la gente que aspira a un mundo mejor y más justo?" Aquí el Comandante cubano peló los ojos y guardó silencio (¡hay que ver lo que significa lograr que Fidel se calle!) Me  observó por un rato y seguramente sopesó si estaba o no  frente a un orate. Dos minutos después me dijo: "¿Y los escritos de Marx?" "Se examinarían, Comandante" -le respondí- "Y los de Lenin, y los de Engels, y todos los que esa reunión mundial de Socialistas considere apropiados para discutir, incluyendo los suyos", completé. "Y al final, Caballo" -proseguí- "tendríamos un TEXTO, uno sólo, que sería al Socialismo lo que es la Biblia al Cristianismo. ¿Qué tal?" Cerró los ojos y me dijo: "¿Por qué no se lo propones a Chávez?" "¡Bah!, porque no le llego" -le respondí- "De tres propuestas que le hecho por escrito, sólo ha acogido una parcialmente y sin nombrarme. Hágalo Usted. Chávez acaba de ser ratificado por su Pueblo que dijo que sí quiere Socialismo. ¿Qué mejor momento? Además, el enemigo  que se tiene enfrente  es formidable y se necesita de formidables acciones para derrotarlo. No se trata de acciones militares. Se trata de acciones ideológicas. ¿Qué me dice?" Fidel alzó su dedo índice, me apuntó con el inclinándose hacia mí y me respondió algo que no oí porque me despertó una motocicleta (vivo en zona escuálida de alta cilindrada, ¿ven ustedes? y por aquí tampoco se respeta mucho el silencio) 
 
¡Ah, no! se quejarán ahora algunos. ¡¿Todo era un sueño?! ¡No ha hablado nunca con Fidel! Pues en vigilia no;  no lo he hecho. ¿Y qué? ¿No fue en sueños como Moisés habló con Jehova? ¿Y Josué, y Abraham y otros? ¿Ellos pueden pero yo no? No digo que hablé con Dios; sólo con Fidel Castro. En todo caso aquí les dejo el recuento de la conversación y por mandato de fe política deberían aceptarlo. ¿O son ustedes todos unos descreídos tarados? De todas maneras mucho gusto he tenido en que me hayan leído. Y POR NO CREERNOS LOS UNOS A LOS OTROS, ES POR LO QUE NECESITAMOS ESE CONCILIO ECUMÉNICO SOCIALISTA.

  


sábado, 19 de marzo de 2011

EL "EX-CHAVISMO"

No es una agrupación, sino una población. Y en plagio forzado, "crece como la sombra cuando el sol declina"
¿Qué pasa? Primero recogeré la percepción. Entre los "chavistas", que ya no encuentro por parte alguna, existen los que fueron y ya no son; seres desolados: refugiados afganos pero sin refugio. No han pasado a la oposición y no lo harán; tampoco tienen la amargura de estos últimos, sólo decepción. ¿Alimentada por qué? Por una corrupción que no se corrige, una delincuencia que no aminora, una especulación que no se controla, unos servicios que no funcionan y unas promesas de desarrollo que no se cumplen. Me han preguntado si Chávez es embustero. Contesto que no, pero que en sus exaltaciones se compromete sin medida, y al no concretar sus ministros, sale lesionada su credibilidad. Por supuesto que entre esos "Ex Chavistas" hay quienes nunca fueron sinceros, pero ese no es el personaje que me ocupa. Me refiero al que sí lo fue, puso esperanzas en la gestión del Comandante y creyó que los males de la república anterior desaparecerían. Al no ocurrir así, !catástrofe personal en su ilusión política!

¿Era débil la estructura ideológica de ese "Ex Chavista"? ¡Al contrario! Concedió al Comandante oportunidad tras oportunidad, siempre votó por él y los suyos, excusaba sus errores, voceaba sus aciertos y esperaba...y esperaba...y esperaba. Algunos se atrevieron a expresarle opinión escrita en los únicos dos portales digitales verdaderamente abiertos al pueblo: "Aporrea" y "Abrebrecha". Hicieron incluso propuestas sin la intención de aprovechar prebendas. Pero nada. Algunas pocas cosas se enmendaron por un tiempo, las propuestas se desoían, y mucho se convirtió en show mediático televisado, repetitivo y cansón. El "Ex Chavismo" no abandonó a Chávez; fue Chávez quien abandonó al "Ex Chavismo", y lo digo porque lo siento, Comandante, sin intención de ofenderlo o irritarlo. ¿Qué hacer ahora? No se. El Presidente llama a la Unidad, pero sin propuesta. Sus gobernadores siguen siendo los mismos, sus candidatos los mismos, su entorno permanece igual. Es dictado de la lógica que si usted hace las mismas cosas con la misma gente, los resultados se repetirán. Y es precisamente el resultado de la gestión de gobierno lo que produce esa población que ahora exuda desencanto.

Y conste que a las encuestadoras digo: no sumen esos votos a la oposición descocada, esa que tiene como "figuras" a fracasados y culpables de otras gestiones; pero réstenla de la votación "revolucionaria". Los "Ex Chavistas" perdieron la esperanza en una revolución que no ocurre. Si yo fuese Chávez, les pediría excusas. Quien quita que haya tiempo para rescatarlos.