miércoles, 21 de julio de 2010

¿SERÁ QUE CHÁVEZ ES INGENUO?

¿En verdad el Comandante piensa que el pueblo venezolano de hoy, puede organizarse en comunas cuyos límites ese mismo pueblo establezca, gerenciar su seguridad, manejar su propio banco, comerciar en moneda comunal y ser productivo y feliz?
De ser posible ese sueño me sumaría a el, ¿pero es posible? Examinemos el asunto con honestidad. El mayor daño que produce el Capitalismo a los pueblos es el daño moral, el que corroe valores y corrompe conductas. El nuestro, por tanto tiempo sumido en ese sistema, no fue inmune a ese daño y por tanto no es pueblo de alta moral, ni de cooperación solidaria, ni tampoco es pueblo trabajador. Los calificativos de "honesto" y "empeñoso" son buenos para discursos de plaza y otros actos donde deba adularse a una masa, pero todos sabemos -y lo admitimos con verguenza quizá sólo en fuero interno- cual es la verdad. ¿Es su culpa? No se trata de establecerla. De lo que se trata es de admitir una realidad, afrontarla y lograr cambiarla.
Qué deberíamos hacer entonces? La respuesta teórica es sencilla: cambiar la cultura de ese pueblo, es decir, sus comportamientos habituales; y luego, entonces SÍ, darle la oportunidad de organizarse, administrarse y controlarse. De otra forma, con nuestro apresuramiento, sólo estaríamos dándole estructura y legitimidad al caos.
¿Pero cómo se cambia una Cultura, es decir, esa sumatoria de comportamientos habituales que adoptan las sociedades humanas? Bueno, quien crea que no puede hacerse es porque desconoce lo que son las ciencias de la Conducta y sus enormes potencialidades de aplicación. Un ejemplo conocido y abusado: ¿recuerdan el Metro de Caracas hace sólo pocos años? ¿Recuerdan cómo nos comportábamos los usuarios? Allí se utilizaron principios elementales de Conductismo, los más simples y fáciles de administrar, y el resultado que ahora evocamos con nostalgia se obtuvo rápido; no hubo que esperar generaciones. Otro ejemplo: el de Chacao con la alcadesa que después quiso ser Presidente y no lo fue. Critíquenla lo que quieran, pero el buen comportamiento ciudadano fue visible y ejemplar. ¿Qué se utilizó? Puro Comductismo, con resultados observables y perfectamente mensurables.

¿Puede lograrse para un pueblo lo que se obtuvo para un servicio y un municipio? Definitivamente SÍ. Sólo faltan conocimiento, sabiduría y riñones. ¡Eso sí que sería una formidable revolución! Tanto, que podría dar cabidad a ese sueño que hoy me luce ingenuo. Lo otro va a ser un "atajaperros" que no quiero vivir. Dejo entonces plasmada aquí, constancia documentada de que lo escribí a tiempo.

2 comentarios:

jose dijo...

buen articulo, me recuerda al desaparecido Reny Ottolina enque hizo un gran trabajo concientizando la conducta de la comunidad con las senales de transito. Si se puede

Alexis Jose dijo...

Para asumir un reto de tanta importancia como es la formacion de las comunas es imprecindible la formacion moral del ciudadano comun, crear cinciencia social, desarrollar los principios patrios en fin sembrar en el colectivo la cultura de que el pais es todos y debemos luchar en comun por el. deben crearse antes que nada politicas que encaminen a la formacion culturar del pueblo antes de asumir cualquier proyecto de embergadura social como las comunas.